Crónica de mi Viejo Robledo. Capítulo II

 

Serie Historiográfica del Barrio Robledo.
Foto: Archivo Fotográfico Biblioteca Pública Piloto.

Relatos de Barrio. ¡Serie Historiográfica!

Por Jairo Valencia

Queremos expresar a nuestra audiencia y amigos lectores, que el enfoque con el cual nos aprestamos a compartir esta serie con toque historiográfico, está orientado a fortalecer un activo que como medio cultural que nace en la Comuna 7, identificamos y compartimos la pertenencia, la apropiación del espacio en el territorio como expresión cultural, por parte de la comunidad y como tal, lo reconocemos como un patrimonio que hace parte de la memoria histórica de nuestra ciudad

En nuestro capítulo anterior, exponemos a manera de retrospectiva, como para un periodo y en una fracción del siglo pasado, Robledo sufre un fenómeno migratorio que le aporta nuevas características al entorno sobre el cual se edifica toda su estructura social, económica y cultural, y que luego modifica paulatinamente toda su geografía.

Como resultado del desarrollo comercial, empresarial e industrial que vertiginosamente se estaba dando en el Valle de Aburrá a finales del primer tercio del siglo pasado, Robledo se poblaba con personas de muchos lugares; algunos provenientes de otros sectores de la misma capital antioqueño, pero particularmente, de distintos municipios antioqueños, entre algunos del occidente antioqueño como también, del norte cercano del departamento.  

Familias enteras se asentaban en distintos lugares que más adelante eran emuladas por otras de la misma región, pero en la misma dinámica e intención de oportunidad ya descrita. 

De esta forma, se configuran muchos de los lugares o barrios que hoy conocemos en el territorio, en un fenómeno de inmigración escalonado para un lugar específico y en una época que proyectaba una ventana de oportunidades para todas estas personas.

En nuestros registros, datamos familias de los municipios del occidente y suroccidente antioqueño como, Buriticá, Caicedo, Cañasgordas, Ebéjico, Frontino, Liborina, Sabanalarga, Sopetrán, Santa Fe de Antioquia, Urrao, entre otros. Algunos otros de norte cercano, como San Pedro de los Milagros, Entrerríos, Don Matías, Santa Rosa de Osos.  

Pero también, observamos movimientos de familias de otros barrios de la ciudad, tanto de la zona sur, como de la zona oriental e incluso de algunos corregimientos.

Encontramos pues que Robledo, se ubica y se consolida estratégica y políticamente en una época anterior a su misma designación como barrio de la capital antioqueña, incluso antes de la existencia misma de la ciudad de Medellín.  

Hagamos una serie de saltos al pasado para dar cuenta de algunos detalles que nos permiten entender este contexto, como la etapa prehispánica, de la conquista y posteriores.

¡Salto al pasado!

Situados en ese confuso y efímero pasado, pero definitivo en su existencia; del fugaz momento prehispánico, según antropólogos e historiadores, se hallan vestigios de asentamientos indígenas en nuestro territorio, como en el Cucaracho, en inmediaciones de Pilarica y el cerro El Volador, como centro ceremonial y cementerio, que eran comunes en esta parte de la ciudad. 

Como asentamiento, fue un centro de intercambio comercial con comunidades indígenas de todos los puntos cardinales; del oriente, occidente, norte y sur.

Luego para la época de la conquista, y aprovechando los caminos indígenas, expedicionarios españoles y otros extranjeros del viejo mundo, se desplazaban entre los distintos asentamientos, marcando y re delineando esos viejos caminos y en sus jornadas, como en el caso del Mariscal Jorge Robledo, marca el territorio para dar paso a un hito en la historia de nuestro territorio. 

Serie Historiográfica del Barrio Robledo.
Foto: Visbal, Catalina, UNAL,2017

El accidente natural de boquerón que empalma la región del occidente con el Valle de Aburrá, se constituye en una ruta obligatoria entre estas regiones, que da paso a nuevos asentamientos en el territorio de nuevos colonos, quienes comprenden la estratégica posición en el territorio, y lo aprovechan como fuente de ingreso, disponiendo de posadas a lo largo del trayecto de ingreso al Valle de Aburrá, para los viajeros entre estos lugares de desplazamiento.

¡Salto al presente!

Quinientos años más tarde, Robledo aún sigue siendo un lugar estratégico y juega un papel importante entre los corredores viales que se diseñaron en el pasado.  

Pero en el presente, vivimos una situación coyuntural que nos demuestra, que el desarrollo y la planeación de una ciudad, debe ser visionaria, respecto a las vías de comunicación y a todo lo que consecuentemente surge entorno a ello.

Sigue conectado con nosotros para nuestro próximo capítulo de Relatos de Barrio, serie “Crónica de mi Viejo Robledo”